En el homenaje a Javier Brihuega, la sala Miguel de Guzmán de la Universidad Complutense de Madrid se llenó de vivencias, recuerdos y amistades. Había mucha experiencia y conocimiento allí presente. Fue un acto muy bonito en el que más de uno aprendimos que hay que mirar hacia atrás. Que hay mucho trabajo por hacer pero que también hay mucho trabajo hecho. Trabajo que deberíamos conocer para no partir de cero y sobre todo para no hacerlo solos.

Actos como éste nos hacen sentir que la Sociedad es más que un grupo de personas que se limitan a querer dar mejor sus clases de matemáticas. Merece la pena vivir como ha vivido Javier.

Indudablemente siempre formaremos parte de la SMPM Emma Castelnuovo aunque ya no estemos aquí porque todo lo que hagamos por la Asociación deja una pequeña huella.

Mil gracias a Javier porque esa huella ha sido muy muy grande.

       

 

José Luis Muñoz y Montse Diestro.